La Sagrada Familia
La Sagrada Familia Si no queremos ver en ello un milagro literario a la manera de la Kritik der Synoptiker, debemos admitir que el Maestro de Escuela se hizo operar su catarata. Más tarde aparece nuevamente ciego. Se ha servido, pues, demasiado rápidamente de sus ojos; la excitación de la luz le provocó una inflamación que generó una parálisis de la retina, ocasionando una amaurosis incurable. Que este proceso no exige aquà más que un segundo proceso, es un nuevo misterio para la oftalmologÃa no crÃtica.
Rodolfo nos descubre la nueva teorÃa que afirma que la sociedad se mantiene mediante la recompensa de los buenos y el castigo de los malos. Considerada desde el punto de vista no crÃtico, esta teorÃa no es, en suma, más que la teorÃa de la sociedad moderna, que no deja sino muy raramente de recompensar a los buenos y castigar a los malos. ¡Frente a este misterio revelado, cuán poco sentido crÃtico presenta ese pobre y vulgar comunista Owen, que ve en la pena y en la recompensa la consagración de las diferencias sociales y la perfecta expresión de una perversidad servil!
