La Sagrada Familia
La Sagrada Familia Tomando el lado razonable de la idea, el banco de pobres se reduce a esto: mientras el obrero tiene una ocupación, se le retiene de su salario la suma que necesitará para vivir durante los dÃas de paro forzoso. Si le adelanto, en el momento del paro, una cierta suma de dinero con el compromiso, para él, de reembolsármela durante el periodo de trabajo o que durante el periodo de trabajo me entregue una cierta suma de dinero con el compromiso, para mÃ, de restituÃrsela en los momentos de paro, todo esto se reduce a lo mismo. Me entrega siempre, mientras trabaja, lo que le doy mientras está sin trabajo.
El «puro» banco de los pobres no diferirÃa, pues, de la vulgar caja de ahorros más que por dos caracterÃsticas completamente particulares y muy crÃticas: en primer lugar, el banco presta su dinero a fondos perdidos, con la absurda hipótesis de que el obrero podrá reembolsar cuando quiera y que siempre que pueda querrá reembolsar; en segundo lugar, no paga intereses por las sumas depositadas por el obrero. Puesto que la suma depositada se presenta en forma de adelanto, el banco ya resulta generoso no reclamando intereses al obrero.
Rodolfo crea una granja modelo en Bouqueval. El lugar resulta de lo mejor elegido, ya que tiene recuerdos feudales, esto es, un castillo señorial.
