La Sagrada Familia
La Sagrada Familia No es Proudhon mismo, sino el «punto de vista proudhoniano», quien ha escrito —si le creemos al informe de la crÃtica crÃtica— la obra: ¿Qué es la propiedad?
Como los escritos que se inspiran en el punto de vista crÃtico son los únicos que tienen un carácter en sÃ, la caracterÃstica crÃtica comienza necesariamente por dar un carácter a la obra de Proudhon. El señor Edgar da un carácter a esta obra haciendo su traducción. Naturalmente, le da un mal carácter, pues la transforma en objeto de la crÃtica.
La obra de Proudhon sufre, pues, un doble ataque del señor Edgar: un ataque silencioso en la traducción que le caracteriza, y un ataque abierto en los comentarios crÃticos con que el señor Edgar acompaña a su traducción. Vamos a ver que el señor Edgar es más terrible cuando traduce que cuando comenta.
«No quiero dar —dice el Proudhon de la traducción crÃtica— un sistema de ideas nuevas; sólo deseo la supresión del privilegio, la abolición de la esclavitud… Justicia, nada más que justicia, he aquà lo que quiero decir»[8].
