La Sagrada Familia
La Sagrada Familia El Proudhon caracterizado que habla y piensa de manera distinta que el Proudhon real claro está que ha sufrido una formación intelectual completamente diferente. «Ha interrogado a los maestros de la ciencia, ha leído 100 volúmenes de derecho y filosofía y, finalmente, ha reconocido que nosotros nunca hemos comprendido el sentido de las palabras justicia, equidad, libertad». El verdadero Proudhon ha creído reconocer primeramente (yo he creído reconocer primeramente) lo que el Proudhon crítico ha reconocido al fin. La transformación crítica del primeramente en finalmente es necesaria, puesto que la masa no debe creer primeramente que reconoce sea lo que fuere. El verdadero Proudhon relata expresamente cuánto le ha trastornado este extraño resultado de sus estudios y cómo no le permitió tener confianza en ellos. Resolvió, pues, ensayar una contraprueba, y se preguntó: «¿Es posible que la humanidad se haya engañado tanto tiempo y tan generalmente sobre los principios de la aplicación de la moral? ¿Cómo y por qué se ha engañado?» (p. 16). De la solución de estas preguntas hizo depender la exactitud de sus observaciones. Halló que en moral, como en todas las demás ramas del saber, los errores son «los grados de la ciencia». El Proudhon crítico, por el contrarío, nos confía inmediatamente la primera impresión que le han producido sus estudios de economía política, de derecho, etc. Se sobreentiende que la masa no debe buscar la manera de ir a fondo: es necesario que ella eleve al rango de verdades indiscutibles los primeros resultados de sus estudios. Ella ha «concluido en primer término, antes de haberse medido con su objeto» y es por esto que «aparece» demasiado tarde el «que ella todavía, no haya llegado al comienzo cuando cree haber arribado al fin».