Miseria de la filosofia
Miseria de la filosofia «El descubrimiento de un nuevo procedimiento en la esfera económica no puede nunca reportar al inventor un beneficio igual al que proporciona a la sociedad… Se ha observado que las empresas ferroviarias son para los empresarios una fuente de riqueza en mucho menor grado que para el Estado… La tarifa media del transporte de mercancÃas por carretera es de 18 céntimos por tonelada-kilometro, comprendidos los gastos de carga y descarga en el almacén. Se ha calculado que una empresa ordinaria de ferrocarriles no obtendrÃa a ese precio ni siquiera un diez por ciento de beneficio neto, que es aproximadamente lo que viene a recibir una empresa de acarreo. Pero admitamos que la velocidad del transporte por ferrocarril sea a la del transporte por carretera como 4 es a 1: como en la sociedad el tiempo es el valor mismo, a igual tarifa el camino de hierro brindara en comparación con el acarreo una ventaja de 400%. Sin embargo, esta enorme ventaja, muy real para la sociedad, esta bien lejos de realizarse en la misma proporción para el dueño de la empresa de transporte: mientras proporciona a la sociedad un beneficio de 400%, él ni siquiera consigue un 10%. Supongamos, en efecto, para mayor claridad, que el ferrocarril ha elevado la tarifa a 25 céntimos, en tanto que la del transporte por carretera sigue siendo de 18; en ese caso el ferrocarril perderÃa al instante todas sus consignaciones de mercaderÃas. Expedidores, destinatarios, todo el mundo retornarÃa al viejo furgón y, si fuese preciso, al carro. La locomotora seria desechada: una ventaja social de 400% seria sacrificada a una pérdida privada de 35%. Y se comprende la razón: la ventaja que resulta de la velocidad del transporte por ferrocarril es una ventaja enteramente social, y cada individuo no participa de ella sino en una proporción mÃnima (no olvidemos que en este momento se trata sólo del transporte de mercancÃas), mientras que la perdida afecta directa y personalmente al consumidor. Un beneficio social igual a 400 representa para el individuo, si la sociedad se compone solamente de un millón de seres, cuatro diezmilésimas, mientras que una pérdida de 33% para el consumidor supondrÃa un déficit social de 33 millones». (Proudhon [I, 75, 76].)