Miseria de la filosofia
Miseria de la filosofia ¿Es de extrañar que, en último grado de abstracción —porque aquà hay abstracción y no análisis—, toda cosa se presente en forma de categorÃa lógica? ¿Es de extrañar que, eliminando poco a poco todo lo que constituye la individualidad de una casa y haciendo abstracción de los materiales de que se compone y de la forma que la distingue, lleguemos a obtener sólo un cuerpo en general; que, haciendo abstracción de los lÃmites de ese cuerpo, no tengamos como resultado más que un espacio; que haciendo, por último, abstracción de las dimensiones de este espacio, terminemos teniendo únicamente la cantidad pura, la categorÃa lógica? A fuerza de abstraer asà de todo sujeto todos los llamados accidentes, animados o inanimados, hombres o cosas, tenemos motivo para decir que, en último grado de abstracción, se llega a obtener como sustancia las categorÃas lógicas. AsÃ, los metafÃsicos, que, haciendo estas abstracciones, creen hacer análisis, y que, apartándose más y más de los objetos, creen aproximarse a ellos y penetrar en su entraña, esos metafÃsicos tienen, a su modo de ver, todas las razones para decir que las cosas de nuestro mundo son bordados cuyo cañamazo esta formado por las categorÃas lógicas. Esto es lo que distingue al filósofo del cristiano. El cristiano no conoce más que una sola encarnación del Logos, a despecho de la lógica; el filósofo conoce un sinfÃn de encarnaciones. ¿Qué de extraño es, después de esto, que todo lo existente, cuanto vive sobre la tierra y bajo el agua, pueda, a fuerza de abstracción, ser reducido a una categorÃa lógica, y que, por tanto, todo el mundo real pueda hundirse en el mundo de las abstracciones, en el mundo de las categorÃas lógicas?