Miseria de la filosofia
Miseria de la filosofia Por tanto, estas ideas, estas categorías, son tan poco eternas como las relaciones a las que sirven de expresión. Son productos históricos y transitorios.
Existe un movimiento continuo de crecimiento de las fuerzas productivas, de destrucción de las relaciones sociales, de formación de las ideas; lo único inmutable es la abstracción del movimiento: mors immortalis.
En cada sociedad las relaciones de producción forman un todo. El señor Proudhon concibe las relaciones económicas como otras tantas fases sociales, que se engendran una a otra, se derivan una de otra, lo mismo que la antítesis de la tesis, y realizan en su sucesión lógica la razón impersonal de la humanidad.
El único inconveniente de este método es que, al abordar el examen de una sola de esas fases, el señor Proudhon no puede explicarla sin recurrir a todas las demás relaciones sociales, relaciones que, sin embargo, no ha podido todavía engendrar por medio de su movimiento dialéctico. Y cuando el señor Proudhon pasa después, con la ayuda de la razón pura, a engendrar las otras fases, hace como si acabasen de nacer, olvidando que son tan viejas como la primera.
