Miseria de la filosofia
Miseria de la filosofia Al hablar el señor Proudhon de la serie en el entendimiento, de la sucesión lógica de las categorías, declaraba positivamente que no quería exponer la historia en el orden cronológico, es decir, según el señor Proudhon, la sucesión histórica en la que las categorías se han manifestado. Todo ocurría entonces para él en el éter puro de la razón. Todo debía desprenderse de este éter por medio de la dialéctica. Ahora que se trata de poner en practica esta dialéctica, la razón le traiciona. La dialéctica del señor Proudhon abjura de la dialéctica de Hegel, y el señor Proudhon se ve precisado a reconocer que el orden en que expone las categorías económicas no es el orden en que se engendran unas a otras. Las evoluciones económicas no son ya las evoluciones de la razón misma.
¿Qué es, pues, lo que nos presenta el señor Proudhon? ¿La historia real, es decir, según lo entiende el señor Proudhon, la sucesión en la que las categorías se han manifestado siguiendo el orden cronológico? No. ¿La historia, tal como se desarrolla en la idea misma? Aún menos. Por tanto, ¡no nos presenta ni la historia profana de las categorías ni su historia sagrada! ¿Qué historia nos ofrece, en fin de cuentas? La historia de sus propias contradicciones. Veamos cómo se mueven estas contradicciones y cómo arrastran en su marcha al señor Proudhon.