Miseria de la filosofia
Miseria de la filosofia Los románticos pertenecen a nuestra época, en la que la burguesÃa está en oposición directa con el proletariado, en la que la miseria se engendra en tan gran abundancia como la riqueza. Los economistas adoptan entonces la pose de fatalistas saciados que, desde lo alto de su posición, lanzan una mirada soberbia de desprecio sobre los hombres-máquinas que crean la riqueza. Copian todos los razonamientos de sus predecesores, pero la indiferencia, que en estos últimos era ingenuidad, en ellos es coqueterÃa.
Luego sigue la escuela humanitaria, que toma a pecho el lado malo de las relaciones de producción actuales. Para tranquilidad de conciencia se esfuerza en paliar todo lo posible los contrastes reales; deplora sinceramente las penalidades del proletariado y la desenfrenada competencia entre los burgueses; aconseja a los obreros que sean sobrios, trabajen bien y tengan pocos hijos; recomienda a los burgueses que moderen su ardor en la esfera de la producción. Toda la teorÃa de esta escuela se basa en distinciones interminables entre la teorÃa y la práctica, entre los principios y sus resultados, entre la idea y su aplicación, entre el contenido y la forma, entre la esencia y la realidad, entre el derecho y el hecho, entre el lado bueno y el malo.