Miseria de la filosofia
Miseria de la filosofia «En la sociedad, la aparición incesante de nuevas máquinas es la antÃtesis, la fórmula inversa de la división del trabajo: es la protesta del genio industrial contra el trabajo parcelario y homicida. ¿Qué es, en efecto, una máquina? Una manera de reunir diversas partÃculas de trabajo, que la división habÃa separado. Toda máquina puede ser definida como un conjunto de múltiples operaciones… Por tanto, mediante la máquina se llevará a efecto la restauración del trabajador… Las máquinas, por ser en economÃa polÃtica lo contrario de la división del trabajo, representan la sÃntesis que en la mente humana se opone al análisis… La división no hacÃa más que separar las diversas partes del trabajo, permitiendo a cada uno ocuparse de la especialidad más acorde con sus inclinaciones: la fábrica agrupa a los trabajadores según la relación entre cada parte y el todo…, introduce el principio de autoridad en el trabajo… Pero esto no es todo; la máquina o la fábrica, después de haber degradado al trabajador dándole un amo, corona su envilecimiento haciéndole descender del rango de artesano al de peón… El perÃodo que ahora estamos atravesando, el de las máquinas, se distingue por un rasgo particular, a saber, el trabajo asalariado. El trabajo asalariado es posterior a la división del trabajo y al cambio». [I, 135, 136, 161].