Miseria de la filosofia
Miseria de la filosofia En la agricultura, por el contrario, es el precio del producto obtenido mediante el empleo de la mayor cantidad de trabajo el que determina el precio de todos los productos de la misma especie. En primer lugar, en la agricultura no se puede multiplicar a voluntad, como en la industria, los instrumentos de producción del mismo grado de productividad, es decir, los terrenos de idéntica fecundidad. Además, a medida que la población aumenta, se ponen en explotación tierras de calidad inferior o se procede a nuevas inversiones de capital en los mismos terrenos, proporcionalmente amenos productivas que las primeras inversiones. En uno y otro caso se hace uso de una mayor cantidad de trabajo para obtener un producto proporcionalmente menor. Como las necesidades de la población han hecho preciso este aumento de trabajo, el producto de un terreno de explotación más costosa encuentra indefectiblemente mercado, lo mismo que el producto de un terreno de explotación más barata. Y como la competencia nivela los precios de mercado, los productos del mejor terreno serán vendidos tan caros como los del terreno de calidad inferior. Este remanente que queda después de deducir del precio de los productos del mejor terreno el coste de su producción es el que constituye la renta. Si se pudiese disponer siempre de terrenos del mismo grado de fertilidad; si en la agricultura se pudiese, como en la industria, recurrir constantemente a máquinas menos costosas y de mayor rendimiento, o si las consecutivas inversiones de capital en la tierra produjesen tanto como las primeras, entonces el precio de los productos agrÃcolas serÃa determinado por el precio de las mercancÃas producidas por los mejores instrumentos de producción, como lo hemos visto en lo que atañe a los precios de los artÃculos industriales. Pero entonces desaparecerÃa la renta.