Miseria de la filosofia
Miseria de la filosofia Supongamos por un instante que el precio del trigo sea determinado por el tiempo de trabajo necesario para producirlo; entonces el hectolitro de trigo obtenido en el mejor terreno se venderá a 10 francos, en tanto que el hectolitro de trigo obtenido en el terreno de calidad inferior costará 20 francos. Admitido esto, el precio medio de mercado será de 15 francos, mientras que, según la ley de la competencia, es de 20 francos. Si el precio medio fuese de 15 francos, no podrÃa haber distribución alguna, ni igualitaria ni de ninguna otra especie, porque no habrÃa renta. La renta no existe sino porque el hectolitro de trigo que cuesta al productor 10 francos se vende a 20 francos. El señor Proudhon supone la igualdad de precios de mercado siendo desigual el coste de producción, para llegar a la repartición igualitaria del producto de la desigualdad.
Comprendemos que economistas tales como Mill, Cherbuliez, Hilditch y otros hayan demandado que el Estado se apropie la renta a fin de sustituir con ella los impuestos. Era la expresión franca del odio que el capitalista industrial siente hacia el propietario del suelo, el cual es a sus ojos inútil y superfluo en el conjunto de la producción burguesa.