Miseria de la filosofia
Miseria de la filosofia Así, el señor Proudhon se ve obligado a recurrir a una ficción para explicar el desarrollo. Se imagina que la división del trabajo, el crédito, las máquinas, etc., han sido inventadas para servir a su idea fija, a la idea de la igualdad. Su explicación es de una ingenuidad sublime. Esas cosas han sido inventadas para la igualdad, pero, desgraciadamente, se han vuelto contra ella. Éste es todo su argumento. Con otras palabras: hace una suposición gratuita, y como el desarrollo real y su ficción se contradicen a cada paso, concluye que hay una contradicción. Oculta que la contradicción únicamente existe entre sus ideas fijas y el movimiento real.