Miseria de la filosofia
Miseria de la filosofia Por tanto, como se descubren constantemente nuevos medios para alimentar a los obreros con artÃculos más baratos y peores, el mÃnimo de salario disminuye de continuo. Este salario, que al principio obligaba al hombre a trabajar para vivir, ha terminado por hacer vivir al hombre una vida de autómata. Su existencia no tiene otro valor que el de una simple fuerza productiva, y como tal lo trata el capitalista.
Esta ley del trabajo mercancÃa, ley del mÃnimo de salario, se manifestará más y más a medida que sea un hecho real y verdadero la suposición de los economistas, el libre cambio. AsÃ, pues, una de dos: o es preciso negar toda la economÃa polÃtica basada en el postulado del libre cambio, o bien hay que convenir en que, bajo este libre cambio, los obreros habrán de experimentar todo el rigor de las leyes económicas.