Miseria de la filosofia
Miseria de la filosofia «La oferta y la demanda —dice— no son otra cosa que dos formas ceremoniales que sirven para poner frente a frente el valor de uso y el valor de cambio y para provocar su conciliación. Son los dos polos eléctricos cuya unión debe producir el fenómeno de afinidad denominado intercambio» (t. I, págs. 49 y 50).
Con el mismo derecho podrÃa decirse que el intercambio no es sino una «forma ceremonial», necesaria para poner frente a frente al consumidor y al objeto de consumo. Con igual derecho se podrÃa decir que todas las relaciones económicas son «formas ceremoniales», por cuyo intermedio se efectiva el consumo inmediato. La oferta y la demanda son relaciones de una producción dada, ni más ni menos que los intercambios individuales.
AsÃ, pues, ¿en qué consiste toda la dialéctica del señor Proudhon? En sustituir el valor de uso y el valor de cambio, la oferta y la demanda, por nociones abstractas y contradictorias, tales como la escasez y la abundancia, la utilidad y la opinión, un productor y un consumidor, ambos caballeros del libre arbitrio.
¿A donde querÃa llegar por ese camino?
A procurarse el medio de introducir más tarde uno de los elementos que habÃa eliminado, el costo de producción, como la sÃntesis entre el valor de uso y el valor de cambio. Asà es como el coste de producción constituye a sus ojos el valor sintético o valor constituido.