Miseria de la filosofia
Miseria de la filosofia Señalemos ante todo que el simple termino de «valor relativo o de cambio» implica la idea de una u otra relación en la que los productos se cambian recíprocamente. Dando a esta relación el nombre de «relación de proporcionalidad», nada cambia en el valor relativo, a no ser la denominación. Ni la depreciación ni el alza del valor de un producto destruyen la propiedad que tiene de encontrarse en una u otra «relación de proporcionalidad» con los demás productos que forman la riqueza.
¿Para qué, pues, este nuevo término, que no aporta una nueva idea?
La «relación de proporcionalidad» hace pensar en otras muchas relaciones económicas, tales como la proporcionalidad de la producción, la justa proporción entre la oferta y la demanda, etc.; y el señor Proudhon ha pensado en todo esto al formular esta paráfrasis didáctica del valor de cambio. En primer lugar, como el valor relativo de los productos está determinado por la cantidad comparativa del trabajo empleado en la producción de cada uno de ellos, la relación de proporcionalidad, aplicada a este caso especial, significa la cantidad respectiva de productos que pueden ser fabricados en un tiempo dado y que, por tanto, se cambian entre sí.
Veamos qué partido saca el señor Proudhon de esta relación de proporcionalidad.