Miseria de la filosofia
Miseria de la filosofia En realidad, las cosas ocurren de modo muy distinto a como piensa el señor Proudhon. Desde el principio mismo de la civilización, la producción comienza a basarse en el antagonismo de los rangos, de los estamentos, de las clases, y por último, en el antagonismo entre el trabajo acumulado y el trabajo directo. Sin antagonismo no hay Progreso. Tal es la ley a la que se ha subordinado hasta nuestros dÃas la civilización. Las fuerzas productivas se han desarrollado hasta el presente gracias a este régimen de antagonismo entre las clases. Afirmar que los hombres pudieron dedicarse a la creación de productos de un orden superior y a industrias más complicadas porque todas las necesidades de todos los trabajadores estaban satisfechas, significarÃa hacer abstracción del antagonismo de clases y subvertir todo el desarrollo histórico. Es como si se quisiera decir que, porque en tiempos de los emperadores romanos se alimentaba a las murenas en piscinas artificiales, habÃa vÃveres abundantes para toda la población romana; al contrario, el pueblo romano se veÃa privado de lo necesario para comprar pan, mientras los aristócratas romanos no carecÃan de esclavos para arrojarlos como pasto de las murenas.