La mancebia

La mancebia

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

¡SOLO!

Habíamos comido juntos varios amigos de buen humor, alegres y contentos. Uno de ellos, el más viejo de todos nosotros, me dijo:

—¿Quieres que subamos a pie la avenida de los Campos Elíseos?

Y salimos juntos siguiendo a paso lento el largo y anchuroso paseo bajo los árboles casi desprovistos de hojas. No se oía otro ruido sino ese tumor confuso y continuo que se escucha en París a todas horas. Un vientecillo fresco nos azotaba el rostro, y allá arriba el cielo obscuro, negro, cubierto de estrellas parecía sembrado de un polvo de oro. Mi compañero me dijo:

—No sé por qué respiro aquí de noche mejor que en ninguna otra parte. Me parece que mi pensamiento se ensancha. Hay momentos en que siento esa especie de luz en el entendimiento que hace creer, durante un segundo, que se va a descubrir el divino secreto de las cosas. ¡Pero pasado ese instante la luz se extingue… la ventana se cierra y se acabó!

De cuando en cuando veíamos deslizarse dos sombras a lo largo de los árboles, o pasábamos por delante de un banco donde estaban dos seres sentados uno junto a otro, y cuyas negras siluetas se confundían en una sola.

Mi amigo murmuró:


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker