El halcón pirata
El halcón pirata
El rumor producido por los pasos de los hombres que salÃan del almacén hizo salir de la cueva a un hombre alto y delgado, de edad madura, ojos negros y cabello gris.
Este hombre parecÃa poseÃdo de gran excitación y sobresalto.
—¿Qué ocurre, capitán Vance? —preguntó—. ¿Qué ha sucedido?
—Nada de particular —contestó el hombre de barba negra, que seguÃa apoyado en la puerta como antes—; nada más sino que acabo de ver a un hombre que parecÃa observarnos por la ventana.
—¿Y creéis que eso no tenga nada de particular? —preguntó el del cabello gris—. Si estuvierais en mi situación, creo que pensarÃais de otro modo.
—¡Oh! —exclamó el capitán con aire de indiferencia— puede que ese hombre no hiciera más que tomar apuntes; pero de todos modos, haré todo lo posible para que no vuelva a tomarlos.
—¿Y han salido esos hombres para perseguirle? —preguntó el que acababa de subir de la cueva.
—Sà —contestó el capitán lacónicamente.
—Dios quiera que le den alcance —repuso el del cabello gris.
