El halcón pirata
El halcón pirata Una hora después de haber comido, los tres amigos se trasladaron a tierra en el bote; y alejándose de la playa, encamináronse por un sendero a través de un espeso bosque.
Cuando hubieron recorrido media milla, poco más o menos, vieron ante sí un claro, en cuyo centro se elevaba una antigua construcción de ladrillo conocida con el nombre de casa Manor de Eltonhead.
Aquel claro del bosque debía haber tenido en otra época mucha más extensión, pues entre los pequeños pinos y otros árboles que rodeaban la casa reconocíanse en el terreno señales de cultivo.
Aquel sitio presentaba un aspecto de desolación que contristaba el alma; las paredes del patio y del jardín de la casa estaban derruidas en varios puntos, y en estado ruinoso la puerta que había al fin de una pequeña alameda. Alrededor del tronco de los árboles, faltos de cultivo, brotaban fuertes raíces, y una espesura salvaje interceptaba las puertas del patio y del jardín.
Sin embargo, la casa misma, construida con ladrillo importado de Inglaterra, se conservaba bastante bien, y las paredes tenían tal espesor, que aunque invadidas por el musgo y los líquenes, conservaban una gran solidez.
