El halcón pirata
El halcón pirata La exactitud de mi narración me obliga a dar a conocer aquí ciertos detalles referentes a John Coe.
A principios de julio de 1817 salió del puerto de Kingston, en la isla de Jamaica, el buque la Duquesa, con rumbo al Havre (Francia): había sido fletado para este viaje por un comerciante francés llamado Jules Durocher.
Este comerciante se había establecido como plantador, siendo aún joven, en la isla de Haiti; pero no gustándole aquel género de vida, había vendido sus tierras, para trasladarse a Kingston, donde se dedicó al comercio. Allí consiguió hacer una gran fortuna, cuando apenas tenía cuarenta años de edad; pero habiendo muerto su esposa, una señora inglesa con quien casó en Jamaica, y como su salud se alterase rápidamente por los efectos del clima, resolvió retirarse de los negocios, realizar sus ganancias y volver a París, lugar de su nacimiento, para terminar el resto de sus días con su única hija Louise.
Adoptada esta resolución, convirtió en oro y letras de cambio toda su cuantiosa fortuna, excepto la parte necesaria para comprar un cargamento de productos naturales de Jamaica, los cuales pensaba expedir en el buque que había fletado.
