Billy Budd, marinero

Billy Budd, marinero

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Bueno! —dijo el teniente, que había escuchado con divertido interés y estaba achispado por el alcohol—, bueno, bienaventurados los que procuran la paz[5], sobre todo si saben pelear. Como las setenta y cuatro bellezas, algunas de las cuales veréis asomar la nariz por las portañolas del buque de guerra que me espera con el velamen en facha —añadió señalando hacia el Bellipotent por la ventana del camarote—. Pero ¡valor! No os desaniméis. Os adelanto que contáis con la aprobación real. Podéis confiar en que su majestad estará encantado de saber que, en una época en que sus galletas de barco no son tan apreciadas por los marineros como deberían, una época en la que algunos capitanes se quejan en privado de tener que prestarle uno o dos marineros para su servicio, su majestad, os digo, estará encantado de saber que al menos un capitán cede de buen grado al rey al mejor de su rebaño, un marinero que, haciendo gala de idéntica lealtad, no ha puesto objeción alguna. Pero ¿dónde está esa maravilla? ¡Ah! —miró por la puerta abierta del camarote—, ahí llega, y, por Júpiter, trae su cofre consigo, ¡Apolo con su baúl! Muchacho —dijo saliéndole al paso—, no puedes llevar esa caja tan grande a bordo de un buque de guerra. Las únicas cajas que hay en él son las de munición. Pon tus cosas en un saco, hijo. El soldado de caballería tiene las botas y la silla de montar; el marino de guerra, su coy y su petate.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker