Moby Dick. Version ilustrada
Moby Dick. Version ilustrada Con recuerdos como éstos en él, y más aún siendo dado, tal como se ha dicho, a una cierta superstición, la valentía de este Starbuck, que no obstante aún podía florecer, debía, efectivamente, haber sido extrema. Pero no estaba en la razonable naturaleza que un hombre tan organizado, y con tan terribles experiencias y recuerdos como él tenía; no estaba en la naturaleza razonable que esto latentemente debiera dejar de engendrar en él un elemento que bajo circunstancias favorables rompería su confinamiento y consumiría toda su valentía. Y por muy osado que él fuera, su osadía era del tipo observable especialmente en algunos hombres intrépidos, que, aunque manteniéndose generalmente firmes en el conflicto con los mares, o los vientos, o las ballenas, o cualquiera de los ordinarios horrores irracionales del mundo, aun así no pueden resistir esos terrores, más terroríficos por más espirituales, que a veces te amenazan desde la concentrada frente de un hombre poderoso y encolerizado.