Moby Dick. Version ilustrada
Moby Dick. Version ilustrada ¿Calor seco en la frente? ¡Ah!, hubo un tiempo en el que el amanecer noblemente me estimulaba, lo mismo que el anochecer me sosegaba. Ya no. Esa deliciosa luz a mí no me ilumina; todo encanto es angustia para mí, pues disfrutar nunca puedo. Agraciado con la excelsa percepción, carezco de la bajeza de la capacidad de disfrute; ¡condenado de la manera más sutil y maligna! ¡Condenado en mitad del Paraíso! ¡Buenas noches… buenas noches! (agitando la mano, se aparta de la ventana).