Moby Dick. Version ilustrada
Moby Dick. Version ilustrada Una de las excéntricas sugerencias referidas, de entre las que llegaron finalmente a estar asociadas con la ballena blanca en las mentes de los supersticiosamente inclinados, era la ultraterrenal ocurrencia de que Moby Dick era ubicuo; de que en verdad se le había visto en latitudes opuestas en un solo y mismo instante de tiempo.
Y crédulas como tales mentes debieron de haber sido, no estaba esta ocurrencia totalmente desprovista de alguna débil muestra de supersticiosa probabilidad. Pues lo mismo que los secretos de las corrientes de los mares nunca han sido aún revelados, ni siquiera ante las más eruditas investigaciones, así las vías ocultas del cachalote bajo la superficie siguen siendo en gran parte desconocidas para sus perseguidores; y de tiempo en tiempo han originado las más curiosas y contradictorias especulaciones sobre ellas, en especial relativas a las misteriosas maneras por las cuales, tras sumergirse a gran profundidad, se transporta a sí mismo con tan grande prontitud hasta los puntos más dilatadamente distantes.