Moby Dick. Version ilustrada

Moby Dick. Version ilustrada

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Podría proceder con varios ejemplos más, conocidos por mí de una u otra manera, del gran poder y de la ocasional malignidad del cachalote. En más de un caso se le ha visto no sólo acosar a las lanchas atacantes hasta hacerlas volver a sus barcos, sino también perseguir al propio barco, y resistir mucho tiempo todas las lanzas arrojadas sobre él desde cubierta. El barco inglés Pusie Hall puede contar una historia de esta rúbrica; y por lo que respecta a su fortaleza, dejadme decir que ha habido ejemplos en los que las estachas sujetas a un cachalote que huye en una bonanza han sido transferidas al barco, y allí aseguradas; arrastrando la ballena su gran casco por el agua como un caballo arrancando a andar con un carro. De nuevo, obsérvase muy a menudo que si al cachalote, una vez arponeado, se le deja tiempo para rehacerse, entonces actúa no tanto con rabia ciega, sino con premeditadas y deliberadas intenciones de destrucción hacia sus perseguidores; y no es sin mostrar cierta elocuente indicación de su carácter que, al ser atacado, frecuentemente abrirá la boca, y la mantendrá en esa aterradora expansión varios minutos consecutivos. Pero he de contentarme con una única y concluyente ilustración más; una notable y muy significativa, gracias a la cual no podréis evitar ver que el acontecimiento más asombroso de este libro no sólo está corroborado por simples hechos de la época actual, sino que estas cosas asombrosas (como todas las cosas asombrosas) son meras repeticiones de los siglos; de manera que por millonésima vez decimos amén junto a Salomón… Verdaderamente, no hay nada nuevo bajo el sol.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker