Moby Dick. Version ilustrada
Moby Dick. Version ilustrada En el Propontis, por lo que he podido saber, no se encuentra esa peculiar sustancia llamada copépodo, el alimento de la ballena franca. Pero tengo toda razón para creer que el alimento del cachalote —el calamar o jibia gigante— se oculta en el fondo de ese mar, pues en su superficie se han encontrado grandes criaturas de esa clase, si bien en modo alguno las más grandes. Si unÃs, entonces, adecuadamente estas afirmaciones, y razonáis sobre ellas un poco, percibiréis claramente que, según todo humano razonamiento, el monstruo marino de Procopio, que durante medio siglo desfondó los barcos del emperador romano, con toda probabilidad debió de haber sido un cachalote.