Moby Dick. Version ilustrada
Moby Dick. Version ilustrada En 1788, un excelente barco, el Amelia, aparejado para ese expreso propósito, y al único cargo de los esforzados Enderbys, rodeó audazmente el cabo de Hornos, y fue el primero de entre todas las naciones que arrió una lancha ballenera en el gran mar del sur. La expedición fue competente y afortunada; y al regresar a puerto con su bodega llena de precioso esperma, el ejemplo del Amelia pronto fue seguido por otros barcos ingleses y americanos, y así se abrieron los enormes caladeros del cachalote del Pacífico. Mas no satisfecha por esta importante gesta, la infatigable firma se puso de nuevo en marcha: Samuel y todos sus hijos —cuántos, sólo su madre lo sabe—; y bajo sus inmediatos auspicios, y parcialmente, creo, a sus expensas, se indujo al gobierno británico a enviar la corbeta de guerra Rattler al mar del sur en una expedición de exploración ballenera. Comandada por un capitán de navío, la Rattler hizo que fuera una sonora expedición[125], y de cierta utilidad; cuánta, no se refleja. Mas esto no es todo. En 1819 la misma firma aparejó un barco ballenero de exploración suyo propio, para que hiciera un viaje experimental a las remotas aguas del Japón. Ese barco —bien llamado el Sirena— realizó una digna travesía de prueba; y así fue que se conoció por vez primera el gran caladero de ballena japonés. El Sirena fue comandado en esta famosa expedición por un capitán apellidado Coffin, un nativo de Nantucket.