Moby Dick. Version ilustrada
Moby Dick. Version ilustrada Mas debéis mirar este asunto desde todas las perspectivas. Aunque hace un periodo de tiempo tan corto —menos de la longitud normal de una vida— el censo de los búfalos de Illinois excedÃa al censo de los hombres existentes actualmente en Londres[132], y aunque hoy en dÃa en toda esa región no queda de ellos ni un cuerno ni una pezuña; y aunque la causa de esta portentosa exterminación fue la lanza del hombre; sin embargo, la muy distinta naturaleza de la caza de la ballena impide terminantemente tan infame final para el leviatán. Cuarenta hombres en un barco, cazando el cachalote durante cuarenta y ocho meses, consideran que les ha ido extremadamente bien, y dan gracias a Dios, si al final llevan a puerto el aceite de cuarenta peces. Mientras que en los dÃas de los antiguos cazadores indios y canadienses, y de los tramperos del Oeste, cuando ese lejano Oeste (en cuyo anochecer aún se alzan soles) era inexplorado y virgen, el mismo número de hombres con mocasines, para el mismo número de meses, montados a caballo en lugar de navegando en barcos, habrÃa matado no cuarenta, sino más de cuarenta mil búfalos; un hecho que, de ser necesario, podrÃa comprobarse estadÃsticamente.