Moby Dick. Version ilustrada
Moby Dick. Version ilustrada Siendo natural mostrarse algo incrédulo sobre la densidad de población de las más enormes criaturas del globo, qué diremos entonces a Horto, el historiador de Goa, cuando nos relata que, en una partida de caza, el rey de Siam capturó 4.000 elefantes; que en aquellas regiones los elefantes son tan numerosos como las manadas de ganado en los climas templados. Y no parece haber razón para dudar de que si estos elefantes, que ya han sido cazados durante mil años, por Semíramis, por Porus, por Aníbal, y por todos los sucesivos monarcas de Oriente… si todavía sobreviven allí en gran número, mucho más puede la gran ballena subsistir a toda caza, pues tiene unos pastos en los que vagar que son exactamente el doble de grandes que toda el Asia, ambas Américas, Europa y África, Nueva Holanda[133] y todas las islas del mar juntas.
Más aún; debemos considerar que, dada la supuesta gran longevidad de las ballenas, las cuales probablemente alcanzan una edad superior al siglo, en cualquier periodo de tiempo deben, por tanto, ser coetáneas varias generaciones adultas distintas. Y de lo que eso supone fácilmente podremos hacernos cierta idea imaginando que todos los cementerios, camposantos y panteones familiares de la Creación entregaran los cuerpos vivos de todos los hombres, mujeres y niños que estaban vivos setenta y cinco años atrás; y añadieran este incontable gentío a la presente población humana del globo.