Moby Dick. Version ilustrada
Moby Dick. Version ilustrada Mas sea todo esto como fuere; tuvieran o no que ver con el terrenal Ajab el ambiguo e invisible sÃnodo del aire, o los vengativos prÃncipes y potentados del fuego, en este preciso asunto de la pierna él, no obstante, adoptó un procedimiento sencillo y práctico… Llamó al carpintero.
Y cuando ese menestral apareció ante su persona le indicó sin tardanza que se pusiera a hacer una nueva pierna, e indicó a los oficiales que se cuidaran de que dispusiera de todos los pilares y viguetas de marfil de mandÃbula (cachalote) que hasta el momento se habÃan almacenado en la expedición, con objeto de asegurarse de que se realizaba una cuidadosa selección del material más fuerte y de fibra más perfecta. Hecho esto, el carpintero recibió órdenes de completar la pierna esa noche; y de suministrar todas las sujeciones para ella, independientemente de aquellas pertenecientes a la descartada en uso. Más aún, se ordenó que la forja del barco fuera izada desde su temporal holganza en la bodega; y para acelerar la tarea se ordenó al herrero que procediera inmediatamente a forjar cualesquiera implementos que pudieran ser necesarios.