Moby Dick
Moby Dick Durante varios días tras zarpar de Nantucket, nada se vio del capitán Ajab por encima de los cuarteles. Los oficiales se relevaban regularmente uno a otro en las guardias, y no habiendo nada que pudiera observarse en contrario, parecían ser los únicos comandantes del barco; salvo que a veces salían de la cabina con órdenes tan repentinas y perentorias que, al final, resultaba indudable que sólo comandaban vicariamente. Sí, su supremo señor y dictador estaba allí, aunque hasta el momento oculto a cualesquiera ojos no autorizados a penetrar en el por entonces sagrado retiro de la cabina.
