Moby Dick
Moby Dick «Una décima rama de las rentas ordinarias del rey, que se dice fundamentada en la consideración de su custodia y protección de los mares ante piratas y asaltantes, es el derecho al pez real, que son la ballena y el esturión. Y éstos, cuando o bien encallan en tierra, o bien son capturados cerca de la costa, son propiedad del rey.»
Blackstone.
«Pronto las tripulaciones vuelven al ejercicio de la muerte:
Rodmon, infalible, sobre su cabeza suspende
El ganchudo acero, y cada ocasión espera.»
El naufragio, de Falconer.
«Brillantes relucían los tejados, las cúpulas, los chapiteles,
y cohetes volaban autoimpulsados,
a colgar su momentáneo fuego
alrededor de la bóveda del cielo.
Para comparar así fuego con agua,
el océano sirve en lo alto,
lanzado a chorro por una ballena al aire
para expresar voluminosa alegría.»
Cowper, sobre la visita de la reina a Londres.
«Diez o quince galones de sangre son arrojados del corazón de un latido, con inmensa velocidad.»
John Hunter, descripción de la disección de una ballena (una de tamaño pequeño).