Moby Dick
Moby Dick Mas aunque este punto quedara afirmado sin disensión, ¿cómo puede el hombre mortal dar de él explicación? Analizarlo parecería imposible. ¿Podemos entonces, por medio de citas de algunos de esos ejemplos en los que este asunto de la blancura (aunque por el momento, bien totalmente o en gran parte despojada de toda directa asociación calculada para revestirla de nada intimidante, no obstante, se observa que ejerce sobre nosotros el mismo embrujo, modificado del modo que sea)… podemos de este modo esperar arrojar luz sobre alguna clave fortuita que nos conduzca a la causa oculta que buscamos?
Intentémoslo. Mas en un asunto como éste sutileza llama a sutileza, y sin imaginación ningún hombre puede seguir a otro por estos aposentos. Y aunque sin duda al menos algunas de las imaginativas impresiones que van a ser presentadas pueden haber sido compartidas por la mayor parte de los hombres, no obstante, quizá pocos fueron totalmente conscientes de ellas en su momento y, por lo tanto, es posible que no sean capaces de recordarlas ahora.