Moby Dick
Moby Dick Fue un sábado por la noche, ¡y menudo dÃa del Señor que le siguió! Todos los balleneros son ex officio maestros en no respetar el dÃa del Señor. El marfileño Pequod se convirtió en lo que parecÃa un matadero; cada marino un jifero. Hubierais pensado que estábamos haciendo una ofrenda de diez mil bueyes rojos a los dioses del mar.
