Moby Dick
Moby Dick Cogidos de la mano, barco y viento avanzaron; aunque el viento llegó más rápido que el barco, y pronto el Pequod comenzó a mecerse.
Al poco rato, las lanchas y los ocupados topes del extraño le delataron a través del anteojo como barco ballenero. Pero como estaba lejos a sotavento, y pasaba lanzado, aparentemente en travesía a algún otro caladero, el Pequod no tenía posibilidad de alcanzarlo. Así que se izó la enseña para ver qué respuesta se daba.
Sea dicho aquí que, al igual que los navíos de las flotas militares, los barcos de la marina ballenera americana tienen cada uno una enseña privada; todas las cuales enseñas, con los nombres adjuntos de los respectivos navíos, están recogidas en un libro que se proporciona a todos los capitanes. De ese modo, los comandantes balleneros tienen la capacidad de reconocerse entre sí sobre el océano, incluso a considerables distancias, y con no poca facilidad.
