Moby Dick
Moby Dick En la criatura adulta el cráneo mide al menos veinte pies de longitud. Desencajad la mandÃbula inferior, y la vista lateral de esta calavera es como la vista lateral de un plano moderadamente inclinado, que descansa a todo lo largo sobre un base nivelada. Mas en vida —como hemos visto en otro lugar— este plano inclinado está angularmente relleno y escuadrado por la colosal masa sobrepuesta del junco y el esperma. En el extremo superior, el cráneo forma un cráter para albergar esa parte de la masa; mientras que bajo el largo piso de este cráter —en otra cavidad que raramente excede diez pulgadas de longitud y otras tantas de profundidad— descansa el mero grumo del cerebro de este monstruo. En vida, este cerebro está al menos a veinte pies de su aparente frente; está oculto tras sus enormes defensas, como la ciudadela más interna dentro de las extensas fortificaciones de Quebec. En tal modo está escondido dentro de él, como un joyero selecto, que yo he conocido algunos balleneros que perentoriamente niegan que el cachalote tenga ningún otro cerebro que esa palpable semblanza de uno formada por las yardas cúbicas de su almacén de esperma. Extendiéndose en extraños pliegues, caminos y circunvoluciones, para sus apreciaciones parece más acorde con la idea de su general poderÃo considerar esta mÃstica parte suya como el lugar de su inteligencia.