Moby Dick
Moby Dick Y en modo alguno es prudente que el cazador muestre excesiva curiosidad en lo referente a la naturaleza concreta del chorro de la ballena. No es conveniente para él atisbar en su interior y meter la cara dentro. No puedes ir con el jarro a esa fuente, llenarlo, y volver con él. Pues incluso al entrar en leve contacto con los vaporosos jirones exteriores del flujo, lo que ocurrirá con frecuencia, tu piel se irritará por lo acre del producto que la toca. Y sé de uno que al entrar en contacto aún más próximo con el chorro, no puedo decir si con algún propósito de carácter científico o de otro tipo, se le peló la piel de la mejilla y el brazo. Debido a lo cual, entre los balleneros, el chorro se considera ponzoñoso; y tratan de evitarlo. Otra cosa; he oído decir, y no lo pongo en duda, que si el flujo es lanzado directamente a tus ojos, te cegará. Lo más sensato que el investigador puede hacer entonces, me parece a mí, es dejar tranquilo este mortífero chorro.