Moby Dick
Moby Dick Otros poetas han entonado las loas al tierno ojo del antílope y al adorable plumaje del pájaro que nunca se posa; menos celestial, yo celebro la cola.
Estimando que comience en el punto en el que el tronco se reduce aproximadamente al tamaño de la cintura de un hombre, la mayor cola de cachalote comprende, sólo en la parte superior de su superficie, un área de al menos cincuenta pies cuadrados. El compacto cuerpo redondo de su vástago se expande en dos anchas y planas aletas o palmas, que disminuyen gradualmente de espesor hasta menos de una pulgada de grueso. En su horcadura o confluencia, estas palmas se solapan levemente, y después se alejan entre sí como alas, dejando un amplio vacío en el medio. En ningún ser vivo están las líneas de belleza más exquisitamente definidas que en los bordes curvilíneos de estas palmas. En su mayor expansión en la ballena adulta, la cola excede considerablemente los veinte pies a lo ancho.
