Moby Dick
Moby Dick Pero una mañana, dando la vuelta para pasar ante el doblón, pareció atraído de nuevas por las extrañas figuras e inscripciones estampadas en él, como si ahora por vez primera comenzara a interpretar para sí de algún monomaníaco modo el significado que pudiera ocultarse en ellas. Y cierto significado se oculta en todas las cosas, a no ser que todas las cosas tengan escaso valor, y que el mismo redondo mundo sólo sea una cifra vacía, excepto para vender a carretadas, como hacen con las colinas en los alrededores de Boston, para rellenar alguna ciénaga de la Vía Láctea.