Omu
Omu El ganado bovino, que tuvo antepasados prolíficos, constituye una población abundante, que recorre la isla de Imeeo en rebaños numerosos, aunque no hay mucho en Tahití. En el primer lugar mencionado, la pareja originaria se internó en la isla, que desde entonces está poblada por sus descendientes salvajes. Las cabezas de ganado son propiedad privada de la reina Pomarea, de la que los labradores habían obtenido permiso para cazar cuantas piezas quisieran para consumo propio.
Los nativos tienen gran respeto a las vacadas; por este motivo, temen bastante cruzar la isla, y prefieren rodearla en barca para ir a un pueblo que esté al lado opuesto.
Tonoi conocía gran cantidad de historias relacionadas con vacas y novillos, y muchos de esos relatos tenían un aire de cosa fantástica. El que sigue es uno de ellos.