Omu
Omu LA FORMA DE LLEGAR A TALÚ
Las poco gloriosas circunstancias de nuestra partida de Tamai, un tanto prematura, sembraron diversos recelos acerca del futuro en el sagaz doctor y en mí.
Bajo la protección de Zeke, estábamos a salvo de cualquier interferencia impertinente en nuestros asuntos por parte de los nativos. Pero como vagabundos sin amigos en la isla, corríamos el peligro de que nos arrestaran acusándonos de ser fugitivos y, por serlo, nos enviaran de regreso a Tahití. La verdad es que las recompensas constantemente ofrecidas por la detención de desertores de los barcos hacían que algunos nativos miraran con ojos suspicaces a todos los forasteros.
