Omu
Omu Cuando veía ese suelo y ese clima sin igual desaprovechados de una manera tan increíble, a menudo miraba con perplejidad a los nativos de Papeete: algunos se morían de hambre en medio de sus huertos descuidados. En otras islas que visité, de fertilidad semejante, que nunca fueron arrancadas de la situación que tenían al ser descubiertas, jamás me encontré con un espectáculo de esta clase.
La alta estima que en Tahití y en Imeeo se tiene por muchos de sus árboles frutales —por su belleza en el paisaje, sus múltiples usos, y la facilidad con que se multiplican— es un hecho que hace aún más incomprensible esa negligencia. El cocotero es un ejemplo, porque es el árbol que da la producción natural más importante, con mucho, de los trópicos, y los polinesios lo consideran el verdadero Árbol de la Vida, pues supera incluso al del pan en sus muy variados usos.
Su propio aspecto es imponente. Su supremacía se confirma en el tronco recto y fuerte, y se puede decir que, respecto a otros árboles, es lo que el hombre a las criaturas inferiores.