Omu
Omu Este árbol se planta del siguiente modo: se elige un lugar adecuado, se entierra un coco entero y maduro, y allà se deja. En pocos dÃas, un brote delgado, semejante a una lanceta, se abre paso por un pequeño agujero de la cáscara, la atraviesa y no tarda en desplegar en el aire tres hojas de color verde pálido; al mismo tiempo, desde la misma sustancia blanca y esponjosa que ha llenado toda la cáscara, dos raÃces fibrosas empujan las membranas que cierran dos agujeros del lado opuesto, traspasan la cáscara, y se hunden verticalmente en tierra. Uno o dos dÃas más, y las dos cortezas, la fibrosa y la dura —que en el momento de la germinación son tan recias que un cuchillo apenas si deja alguna marca en ellas— espontáneamente estallan cediendo a una fuerza interna; desde ese momento, la planta joven y resistente crece a ritmo acelerado; como no necesita poda ni otras atenciones, se desarrolla con rapidez hasta madurar. En cuatro o cinco años da frutos; en el doble de ese lapso, empieza a alzar su cabeza por encima de los bosquecillos; allà se fortalece y prospera durante más o menos un siglo.
Como señaló cierto viajero, se puede afirmar que con sólo hundir en la tierra un coco, un hombre proporcionará, para sà mismo y para sus descendientes, un beneficio mayor y más seguro que el derivado de la tarea de toda una vida en climas menos benignos.