Omu
Omu —Ah, karhowri, ena hanna-hanna arva ti! —Lo que equivale a: «Ésta, ya ven, es la manera de hacerlo».
El aparato era, ni más ni menos, un alambique nativo, en el que fabricaba su potÃn isleño. La suciedad en medio de la que lo vimos era, probablemente, intencional, un medio de evitar que lo detectaran. Antes de salir del cobertizo, el viejo volcó el artilugio, y lo apartó un poco.
Que desvelara su secreto era tÃpico de los tutai owris, o nativos que desdeñan a los misioneros; estas personas su ponen que todos los extranjeros se oponen a la influencia misionera, y se complacen en confiarse a ellos cada vez que, en secreto, hacen caso omiso de las normas impuestas por quienes mandan.
La sustancia con la que se hace el licor se llama ti; se trata de un gran tubérculo fibroso, parecido al ñame, pero más pequeño. Cuando está verde, es sumamente acre, pero cocido o asado tiene la dulzura de la caña de azúcar. Después de someterlo al fuego, se macera y se lleva hasta un punto de fermentación determinado, se mezcla con agua, y está listo para la destilación.
Al volver a la cabaña, aparecieron las pipas y, después de un rato, Fantasma Largo, que en el primer momento habÃa disfrutado tan poco como yo del arva ti, para mi sorpresa empezó a compartir el licor con Varvy; poco después estaba completamente bebido, y el viejo borrachÃn le hacÃa compañÃa.