Omu
Omu Muchos se acercaron de inmediato a la real morada, tanto artistas como pacientes. Aquella época fue señalada: los edificios del palacio eran tabú para todos los que no fueran tatuadores y jefes, razón por la cual los pacientes vivaqueaban en terreno comunal, y formaban un amplio campamento.
El Lora Tattú, o Tiempo del Tatuaje, será de largo recuerdo. Un cliente entusiasta celebró aquel acontecimiento con un poema. Hardy nos hizo escuchar varios versos, algunos de los cuales nos tradujo, en una especie de cantilena coloquial, más o menos así:
¿De dónde viene ese son?
De Hannamanu.
¿Y por qué resuena tanto?
Porque son cien los martillos
que golpean y golpean
sobre el diente de tiburón. 5
¿Dónde brillan esas luces?
En torno al palacio real.
¿Y quiénes son los que tanto ríen?
Esos que tanto ríen
son los hijos e hijas de los tatuados.