Typee
Typee Asustados por las horribles historias que cuentan de sus habitantes, los barcos nunca tocan esta bahía, mientras que sus hostiles relaciones con las tribus de los valles vecinos impiden a los taipis visitar las partes de la isla donde ocasionalmente atracan las naves. Sin embargo, de cuando en cuando algún intrépido capitán llega a las costas de la bahía con dos o tres botes armados y acompañados de intérpretes. Los nativos que vi cerca del mar descubren a los extranjeros mucho antes de que estos llegan a sus aguas y, conocedores del propósito de su visita, proclaman a gritos la noticia. Mediante una especie de telégrafo oral, las noticias llegan a lo más intrincado del valle en un lapso inconcebiblemente breve, haciendo que casi toda la población de la zona se traslade a la playa cargando toda clase de frutas. El intérprete, que es invariablemente un kanaka tabú[22], salta a la orilla con las mercancías de intercambio, mientras los botes armados, con los remos preparados y cada hombre en su sitio, permanece fuera del rompiente con la proa hacia el mar, listo a zarpar ante el menor inconveniente. Concluido el trueque, uno de los botes se acerca bajo la protección de los mosquetes de los otros, reúne la fruta con rapidez y los visitantes se retiran precipitadamente de lo que consideran con acierto un entorno peligroso.