Typee
Typee Por fin, cuando las visitas comenzaron a disminuir, un soberbio guerrero inclinó las altas plumas de su gorro para pasar por la baja puerta y entró a la casa. De inmediato me percaté de que era algún personaje distinguido, pues los nativos lo miraron con la mayor deferencia y le abrieron paso a medida que se acercaba. Su aspecto era imponente. La espléndida y larga cola de plumas de aves tropicales, mezcladas apretadamente con el llamativo plumaje del gallo, estaba dispuesta en un gran semicÃrculo sobre su cabeza, y sus extremos iban sujetos a una corona de cuentas que le cubrÃa la frente. Alrededor del cuello llevaba varios collares enormes de colmillos de jabalÃ, pulidos como el marfil y dispuestos de tal forma que los más grandes y largos caÃan sobre su ancho pecho. Incrustados en las amplias aberturas de sus orejas habÃa dos pequeños y afinados dientes de ballena, con la raÃz hacia delante y tapada con hojas recién recolectadas; y el otro extremo tallado con extrañas imágenes y figuras. Estas joyas salvajes, adornadas de esta manera en su extremo abierto, y estrechándose y curvándose detrás de la oreja, se asemejaban un poco a un par de cornucopias.