Typee
Typee Sin embargo, cualquiera que fuese, la escena que acababa de presenciar me anunciaba el peligro que corría si chocaba con aquellos espíritus apasionados y caprichosos contra los cuales era inútil, e incluso fatal, luchar. Mi única esperanza era hacer creer a los nativos que estaba de acuerdo con permanecer en el valle y, adoptando una actitud tranquila y alegre, alejar las sospechas que había levantado. Recobrada su confianza, en poco tiempo dejarían de vigilarme y entonces aprovecharía cualquier oportunidad que se presentase para huir. Por consiguiente, decidí sacar el mayor provecho de mi desventaja y resistir resueltamente lo que pudiera sobrevenir. En esta empresa obtuve éxitos inesperados. Cuando se produjo la visita de Marnu, había permanecido en el valle según mis cálculos unos dos meses. Aunque no estaba totalmente recuperado de mi enfermedad, no sufría dolor y podía moverme. En resumen, todo parecía indicar que me recuperaría pronto. Libre de aprensiones desde este punto de vista y resuelto a enfrentar mi futuro, me sumí en los placeres sociales del valle sepultando todas las preocupaciones y recuerdos de mi vida anterior en los salvajes disfrutes que me proporcionaban.