Typee
Typee Al pie de una de las montañas y rodeadas por todas partes por una densa selva, se alzaban, paso a paso, vastas terrazas de piedra hasta una distancia considerable por su ladera. Estas terrazas no deben tener más de cien yardas de largo por veinte de ancho. Su magnitud, no obstante, resulta menos sorprendente que el enorme tamaño de los bloques que las componen. Algunas de las piedras, de forma ovalada, tienen de diez a quince pies de longitud y cinco o seis de espesor. Sus lados son lisos, aunque cuadrados y de una formación muy regular, sin marcas de cincel. Están unidas sin cemento y a ratos se observan grietas entre ellas. La terraza superior y la inferior presentan una construcción singular. Ambas tienen una depresión cuadrangular en su centro, permitiendo que el resto se eleve varios pies por encima de este cuadrado. Entre las piedras han penetrado las raíces de inmensos árboles y sus anchas ramas sobresalen formando una bóveda casi impenetrable al sol. Sobre ellas se enredan una sarta de parras silvestres, en cuyo sinuoso abrazo casi ocultan a muchas de las piedras, mientras que en otros lugares la espesura las cubre por completo. Hay un sendero salvaje que cruza oblicuamente dos de estas terrazas; y la sombra es tan oscura, la vegetación tan densa, que un extraño podría pasar por allí sin percatarse de su existencia.